Mareo- Médico a Bordo

 

MAREO O CINETOSIS

La situación anómala más frecuente que suele darse durante la navegación es el “mareo”. Hay personas que tienen mucha facilidad para sufrir este síndrome y ellos mismos tienen la precaución de tomar las medidas necesarias para intentar evitarlo, y otras, incluso muy experimentadas, que pueden presentar los síntomas del mareo de forma inesperada e independientemente del tipo de mar existente.

La “cinetosis o mareo”, también conocida como mal de mar, es una situación muy incómoda que siempre es mejor prevenir que tratar cuando ya ha aparecido. Consiste en un conjunto de síntomas que se dan en determinadas circunstancias que alteran el campo gravitatorio. Se produce una desincronización de las distintas informaciones procedentes de los órganos del equilibrio (visión, oído interno y propiocepción) y las situaciones desencadenantes más frecuentes son viajes por carreteras de montaña con muchas curvas, y cualquier tipo de navegación aérea o marítima.

El resultado de la citada desincronización es la cinetosis o mareo, con un cortejo sintomático neurovegetativo consistente en: hipotensión, sudoración profusa (diaforesis), palidez, midriasis (dilatación de la pupila), hiposialia (boca seca) y naúseas con o sin vómitos. Estos síntomas se presentan todos o en parte y en distintos grados dependiendo de la intensidad del cuadro y de la sensibilidad al mismo de cada paciente.

La prevención más generalizada es tomar alimento antes del viaje, y dimenhidrinato (Biodramina) solución oral en niños y masticables o comprimidos en adultos. La primera dosis debe administrarse de ½ a 1 hora antes del inicio del viaje. Precaución en pacientes con glaucoma, bronquitis crónica o enfisema y en hiperplasia de próstata, pues pueden empeorar sus síntomas.

DOSIS INICIAL Y  DE MANTENIMIENTO:           

  • adultos y niños de 12 años y más: 1 a 2 tabletas masticables o 1 comprimido, que pueden repetirse cada 4-6 horas, no más de 4 comprimidos en 24 horas.
  • niños de 6 a 12 años: ½ a 1 tableta masticable o 1/2 comprimido cada 6-8 horas, no tome más de 2 comprimidos en 24 horas. 
  • niños de 2 a 6 años: ½ tableta masticable cada 6-8 horas, o 3-6 ml de la solución oral, o como lo indique un médico.

Quizá la mejor prevención sea la cinarizina (Cinarizina Ratiopharm): 10 gotas 1 hora antes del viaje, que puede repetirse cada 8 horas si hace falta. Otras alternativas son la tietilperazina (Torecan 6,5 mg.) de 1-3 comprimidos o supositorios al día en adultos, en caso de predominio de síndrome vertiginoso.

Todos estos productos pueden dar somnolencia y enlentecimiento de reflejos, por lo que no deben ser consumidos por los responsables de los vehículos o naves.

El mareo de un tripulante puede estropearnos a nosotros y más a él, un feliz día en el mar, por lo que conviene un casting previo donde debemos asegurarnos de que aquellos aspirantes a navegar con cierta predisposición al mareo hagan la debida prevención.       

                                                       

 

Dr. S. Giménez Artieda

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Buceo – Médico a Bordo

BUCEO

El Buceo es una actividad de riesgo y requiere medidas preventivas entre las que destacan: elección correcta del lugar y del equipo, valorar bien el estado meteorológico y del mar, llevar los teléfonos de los servicios médicos de emergencia y conocer la situación de las cámaras hiperbáricas existentes en la zona, practicar el Sistema de Parejas en la inmersión es lo mejor para prevenir problemas.

Debe existir un Plan de Emergencias, en el que cada uno sepa su misión en caso de accidente, para no duplicarse ni interferirse unos a otros, siendo la prioridad asistir y, en su caso, trasladar al accidentado al mejor lugar donde pueda ser atendido y lo antes posible.

Las enfermedades y accidentes más frecuentes podemos clasificarlas en:

Enfermedades del oído

Otitis: Son inflamaciones con o sin infección (por hongos o bacterias) del conducto auditivo externo. Prevención: secarse bien los conductos del oído externo tras las inmersiones. Si aparece dolor o supuración consultar al médico y dejar de bucear.

Barotraumas del oído: Se producen en el descenso si no se compensa bien la presión. Su grado puede ser desde leve a más grave con rotura timpánica, en éste caso aparece dolor brusco e intenso y síntomas de vértigo y/o nauseas. Suspender inmersión y acudir al médico.

Enfermedad descompresiva

Se produce por la formación de burbujas en los tejidos o en la sangre (embolia gaseosa). Pueden deberse a no respetar las tablas de descompresión o a mayor velocidad de ascenso del recomendado (15 mts/seg). Los síntomas oscilan de leves a graves, la mayoría son leves y consisten en dolores articulares o musculares por las burbujas de aire y en pocos casos pueden llegar a ser muy graves con afectación neurológica y de los aparatos circulatorio y respiratorio, pudiendo llegar a la muerte.

Las cámaras descompresivas son mejores que la descompresión en el agua. Hay que conocer su situación geográfica en la zona por si fuera necesario. El traslado del accidentado debe ser tumbado con las piernas ligeramente elevadas y si está inconsciente en decúbito lateral izquierdo para dificultar la broncoaspiración.

Embolia traumática de gas

Depende a que zona afecte, puede provocar: Enfisema subcutáneo, Enfisema mediastínico y/o Neumotorax (de menos a más grave). En cualquiera de los cuadros hay que aportar oxígeno al 100% y sólo en el más grave (neumotórax) se puede requerir, punción del torax (toracocentesis) con colocación de tubo con presión negativa en el espacio interpleural, lo cual requiere un quirófano adecuado.

Strés térmico: Se produce por excesivo calor (hipertermia) o frío (hipotermia).

Las medidas de prevención y tratamiento de ambas situaciones pueden consultarse en ésta misma Sección de otros números de MG.

El Síncope

Los accidentes característicos del buceo en apnea se producen como consecuencia de la disminución de oxígeno en los tejidos.
El llamado “Síncope de los 7 metros” es un desmayo que se produce durante el ascenso en los últimos 10 metros antes de alcanzar la superficie Este accidente, que sólo se presenta en los buceadores en apnea, recibe también el nombre de “síncope de las aguas bajas” o “síncope hipóxico”. Si los casos de estados hipóxicos se repiten pueden provocar, a la larga, lesiones irreversibles en el tejido cerebral.

Para iniciar una inmersión en apnea, el buceador a pulmón realiza una serie de hiperventilaciones. Esto reduce la presión parcial del CO2 en el organismo, cuya concentración es la que activa los estímulos que constituyen nuestra señal de alarma para respirar.
Durante la apnea, los demás procesos fisiológicos continúan, por ejemplo, la absorción de nitrógeno por los tejidos, de modo que un apneista puede sufrir un ataque de descompresión.

Durante el ascenso se favorece la difusión del oxígeno hacia los pulmones, esto origina una anoxia de instalación brusca en el cerebro que ocasiona la pérdida de conocimiento y, si el buceador no es socorrido, la muerte por ahogamiento.

Para practicar la apnea se recomienda no realizarla nunca sólo sino en parejas e incluso es preferible alternar con otras parejas que esperen en la superficie.
Por otro lado, si bien la hiperventilación puede aumentar la duración de la apnea entre un 40 y un 60% se debe practicar con precaución, ya que causa mareos y calambres en brazos y piernas.

Asma

El asma es una enfermedad respiratoria crónica donde la pared de los bronquios sufre una inflamación y que tiene como consecuencia la obstrucción de los bronquios por lo que la cantidad de aire que pasa es menor.

El asmático puede sufrir una crisis de su enfermedad por determinados factores llamados desencadenantes: frío, humedad, ejercicios físicos, humo de tabaco, infecciones de las vías respiratorias, emociones intensas, y medicamentos.

Nada prohíbe a un asmático realizar buceo, sin embargo significa una posibilidad de riesgo extra. Un buceador con asma puede llegar a sufrir crisis asmáticas bajo el agua, situaciones de pánico e incluso barotraumatismo pulmonar.

Se recomienda a este tipo de buceadores utilizar reguladores con modificación especial que permiten humedecer el aire del tanque y consultar a un médico antes de realizar inmersiones.

 

Dr. S. Giménez Artieda

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Entrevista a Santos Gimenez Artieda sobre el Cáncer de Prostata

Hipotermia (Hombre al agua) – Médico a Bordo

HIPOTERMIA (HOMBRE AL AGUA)

La situación accidental más grave que puede darse durante la navegación, es la caída de un tripulante al agua. Las medidas preventivas son aquí siempre vitales, porque es precisamente la vida lo que nos jugamos. Tanto el Capitán como los tripulantes (porque el Capitán no está exento de ser el accidentado), deben conocer los pormenores técnicos tanto de la prevención como de las actuaciones rápidas y precisas que se requieren para que la caída al agua de una persona no se convierta en tragedia, cosa que se considera sucede en el 50% de las caídas, dependiendo de si es de día o de noche, del estado del mar, de factores atmosféricos y temperatura del agua.

Las medidas a tomar por el Capitán, deben ser obedecidas militarmente, siguiendo sus instrucciones el resto de la tripulación a rajatabla, con celeridad y sin discusión.

Este no es el sitio para repasar las técnicas de maniobras, señales de socorro, etc., encaminadas a localizar y recuperar al tripulante caído, y nos vamos a centrar en la importancia, una vez recuperado, de evitar daños físicos que pueden hacer infructuoso el gran esfuerzo realizado para subir a bordo al accidentado.

La temida Hipotermia que se produce en estos casos es lógicamente por inmersión y se llama así a partir de que la temperatura del cuerpo baje de 35ºC., lo cual dependerá en primer lugar de la temperatura del agua del mar y en segundo del tiempo que se tarde en el rescate. Podemos calcular que si el agua está a 5 ºC, el tiempo de supervivencia, oscila entre 2 y 3 horas y si el agua está a 15 ºC aumenta hasta alrededor de 6 horas. Para aumentar estos plazos el accidentado no debe desprenderse de su ropa y si tiene chaleco o algo donde agarrarse intentará moverse lo menos posible en posición fetal. Si el accidentado había bebido, todo empeora porque el alcohol disminuye la termorregulación y produce vasodilatación con la consiguiente pérdida de calor.

Sucede que para conservar calor el cuerpo responde con una vasoconstricción, no sólo en la piel sino en todos los órganos, produciéndose microinfartos a medida que desciende la temperatura. El Sistema Nervioso Central da las primeras señales y ocasiona al llegar a los 32ºC obnubilación y a continuación desmayo. A los 30ºC pérdida de reflejos y pupilas fijas dilatadas. A los 26ºc puede llegar el coma, pero todo esto puede ser reversible si actuamos adecuadamente en los primeros momentos. Si la temperatura corporal llega a los 20ºC se produce la parada cardíaca.

Una vez recuperado el tripulante hay que recurrir a todo tipo de actuaciones para realizar el calentamiento. Meterlo en un camarote, resguardado de la humedad y el viento, cobijarlo con mantas y si es posible inmersión en agua caliente, si no se puede de todo el cuerpo por lo menos de las zonas más distales (manos y pies). Ingerir líquidos calientes (nunca alcohol), facilita, junto con todo lo anterior, la reversión del proceso.

Dependiendo del tiempo transcurrido y del estado del paciente, el Capitán decidirá su traslado a tierra firme para control médico.

 

Dr. S. Giménez Artieda

Insolación y Golpe de Calor – Médico a Bordo

INSOLACION Y GOLPE DE CALOR

 

La Insolación es más leve que el golpe de calor. La insolación se da más frecuentemente en niños, en deportistas no aclimatados y en ancianos tratados con diuréticos. Los síntomas son debilidad, sensación de mareo, naúseas, falta de coordinación en los movimientos, agitación y confusión. El paciente está pálido y sudoroso pero no tiene fiebre. Se recuperan siempre con reposos en lugar fresco y reposición salina y de liquidos (agua fresca).-

El Golpe de Calor es menos frecuente que la insolación, pero mucho más grave, es una verdadera urgencia médica y requiere el traslado inmediato del paciente a un Hospital o Centro Sanitario adecuado. Suele tratarse o de deportistas no entrenados que realizan ejercicios intensos en ambientes húmedos y calurosos (Golpe de calor activo o por ejercicio) o de ancianos o enfermos durante las “olas de calor” (Golpe de calor pasivo o clásico).

En el Golpe de calor hay alteración del estado de conciencia importante con fiebre alta de hasta 40ºC o incluso más y no hay sudoración presentando piel seca y caliente ( en la insolación hay sudoración sin fiebre).

Si se sospecha un Golpe de calor, por los síntomas antes referidos, lo más importante es iniciar maniobras de traslado urgente del paciente. Mientras tanto procederemos a desnudar al paciente y tumbarle en sitio lo más fresco que nos sea posible e intentar enfriarle mediante paños húmedos o aplicándole agua fría directa en la piel, si es posible ponerlo cerca de un ventilador o corriente de aire y en posición fetal para que el enfriamiento sea mayor. Para mejorar el retorno venosos es bueno masajear las piernas en sentido de pies a rodillas.

Sin otros medios poco más podemos hacer, pero si con las maniobras anteriores, la temperatura rectal no baja de 39 ªC, podemos meter al paciente en un baño con agua helada.

Como siempre es mejor prevenir que curar y en época de verano debemos evitar exposiciones largas al sol, no realizar ejercicios físicos para los que no estamos entrenados y reponer líquidos y sal, si sudamos demasiado o tomamos diuréticos.

 

Dr. S. Giménez Artieda

Botiquín Básico Primeros Auxilios – Médico a Bordo

BOTIQUIN BASICO DE PRIMEROS AUXILIOS

Debe buscar como recipiente para los siguientes productos, uno que sea hermético contra la humedad de la embarcación y guardarlo en lugar de fácil acceso.-

Debe llevar, junto a la documentación habitual del barco, un manual de primeros auxilios, para conocimiento básico del uso de los siguientes productos básicos:

-Gasas estériles. Esparadrapo. Vendas de varios tamaños. Betadine. Mercromina. Agua oxigenada. Crema antibiótica (Fucidine,Diprogenta). Crema hidrocortisona 1%.-

-Paracetamol. Ibuprofeno. Metamizol (Nolotil) y Buscapina. Antiácidos. Cafinitrina sublingual. Urbason de 20 y 40 mg con jeringuilla y aguja. Polaramine.-

-Bolsas de frio instantáneo desechables. Toallitas con alcohol. Apósitos estériles.-

-Guantes estériles Pinzas y tijeras. Linterna con pilas de repuesto. Lista de teléfonos de emergencia.-

Revise regularmente el botiquín y reponga los artículos o medicamentos caducados.-

Dr. S. Giménez Artieda