Buceo – Médico a Bordo

BUCEO

El Buceo es una actividad de riesgo y requiere medidas preventivas entre las que destacan: elección correcta del lugar y del equipo, valorar bien el estado meteorológico y del mar, llevar los teléfonos de los servicios médicos de emergencia y conocer la situación de las cámaras hiperbáricas existentes en la zona, practicar el Sistema de Parejas en la inmersión es lo mejor para prevenir problemas.

Debe existir un Plan de Emergencias, en el que cada uno sepa su misión en caso de accidente, para no duplicarse ni interferirse unos a otros, siendo la prioridad asistir y, en su caso, trasladar al accidentado al mejor lugar donde pueda ser atendido y lo antes posible.

Las enfermedades y accidentes más frecuentes podemos clasificarlas en:

Enfermedades del oído

Otitis: Son inflamaciones con o sin infección (por hongos o bacterias) del conducto auditivo externo. Prevención: secarse bien los conductos del oído externo tras las inmersiones. Si aparece dolor o supuración consultar al médico y dejar de bucear.

Barotraumas del oído: Se producen en el descenso si no se compensa bien la presión. Su grado puede ser desde leve a más grave con rotura timpánica, en éste caso aparece dolor brusco e intenso y síntomas de vértigo y/o nauseas. Suspender inmersión y acudir al médico.

Enfermedad descompresiva

Se produce por la formación de burbujas en los tejidos o en la sangre (embolia gaseosa). Pueden deberse a no respetar las tablas de descompresión o a mayor velocidad de ascenso del recomendado (15 mts/seg). Los síntomas oscilan de leves a graves, la mayoría son leves y consisten en dolores articulares o musculares por las burbujas de aire y en pocos casos pueden llegar a ser muy graves con afectación neurológica y de los aparatos circulatorio y respiratorio, pudiendo llegar a la muerte.

Las cámaras descompresivas son mejores que la descompresión en el agua. Hay que conocer su situación geográfica en la zona por si fuera necesario. El traslado del accidentado debe ser tumbado con las piernas ligeramente elevadas y si está inconsciente en decúbito lateral izquierdo para dificultar la broncoaspiración.

Embolia traumática de gas

Depende a que zona afecte, puede provocar: Enfisema subcutáneo, Enfisema mediastínico y/o Neumotorax (de menos a más grave). En cualquiera de los cuadros hay que aportar oxígeno al 100% y sólo en el más grave (neumotórax) se puede requerir, punción del torax (toracocentesis) con colocación de tubo con presión negativa en el espacio interpleural, lo cual requiere un quirófano adecuado.

Strés térmico: Se produce por excesivo calor (hipertermia) o frío (hipotermia).

Las medidas de prevención y tratamiento de ambas situaciones pueden consultarse en ésta misma Sección de otros números de MG.

El Síncope

Los accidentes característicos del buceo en apnea se producen como consecuencia de la disminución de oxígeno en los tejidos.
El llamado «Síncope de los 7 metros» es un desmayo que se produce durante el ascenso en los últimos 10 metros antes de alcanzar la superficie Este accidente, que sólo se presenta en los buceadores en apnea, recibe también el nombre de «síncope de las aguas bajas» o «síncope hipóxico». Si los casos de estados hipóxicos se repiten pueden provocar, a la larga, lesiones irreversibles en el tejido cerebral.

Para iniciar una inmersión en apnea, el buceador a pulmón realiza una serie de hiperventilaciones. Esto reduce la presión parcial del CO2 en el organismo, cuya concentración es la que activa los estímulos que constituyen nuestra señal de alarma para respirar.
Durante la apnea, los demás procesos fisiológicos continúan, por ejemplo, la absorción de nitrógeno por los tejidos, de modo que un apneista puede sufrir un ataque de descompresión.

Durante el ascenso se favorece la difusión del oxígeno hacia los pulmones, esto origina una anoxia de instalación brusca en el cerebro que ocasiona la pérdida de conocimiento y, si el buceador no es socorrido, la muerte por ahogamiento.

Para practicar la apnea se recomienda no realizarla nunca sólo sino en parejas e incluso es preferible alternar con otras parejas que esperen en la superficie.
Por otro lado, si bien la hiperventilación puede aumentar la duración de la apnea entre un 40 y un 60% se debe practicar con precaución, ya que causa mareos y calambres en brazos y piernas.

Asma

El asma es una enfermedad respiratoria crónica donde la pared de los bronquios sufre una inflamación y que tiene como consecuencia la obstrucción de los bronquios por lo que la cantidad de aire que pasa es menor.

El asmático puede sufrir una crisis de su enfermedad por determinados factores llamados desencadenantes: frío, humedad, ejercicios físicos, humo de tabaco, infecciones de las vías respiratorias, emociones intensas, y medicamentos.

Nada prohíbe a un asmático realizar buceo, sin embargo significa una posibilidad de riesgo extra. Un buceador con asma puede llegar a sufrir crisis asmáticas bajo el agua, situaciones de pánico e incluso barotraumatismo pulmonar.

Se recomienda a este tipo de buceadores utilizar reguladores con modificación especial que permiten humedecer el aire del tanque y consultar a un médico antes de realizar inmersiones.

 

Dr. S. Giménez Artieda