Pequeños cortes y Heridas en el Mar- Médico a Bordo

PEQUEÑOS CORTES Y HERIDAS

 

A bordo podemos sufrir resbalones, tropezones y desequilibrios varios, debidos a factores como el oleaje o el viento, y como consecuencia de los mismos podemos sufrir golpes y caídas, o por intentar evitar males mayores, podemos agarrarnos a objetos que nos produzcan cortes o magulladuras de distinta intensidad y que pueden afectar a distintas partes del cuerpo.

Hoy nos vamos a ocupar de “pequeños cortes y heridas”, que no van a afectar, en principio, a nuestra salud general, pero que si no son bien atendidas y tratadas en un primer momento, sí nos pueden arruinar una  supuesta feliz travesía y convertirla en un verdadero martirio o pequeño infierno.

En el primer artículo tratamos del BOTIQUIN BASICO y ahí aprendimos que debíamos llevar guantes y gasas estériles, betadine, agua oxigenada y pinzas y apósitos estériles.

Lo más importante en cualquier herida es cohibir la hemorragia y limpiar, hasta lo más profundo que se pueda, el trayecto de la misma.

La primera hemorragia es beneficiosa, pues la sangre al salir arrastra mínimas partículas de suciedad y realiza una primera limpieza de dentro afuera. Se puede aprovechar esta primera fase para lavar con abundante agua dulce o salada la herida.

Si el primer lavado, por comodidad y proximidad, se hace con agua salada, es mejor terminar con agua dulce y/o agua oxigenada. Las astillas u otros cuerpos extraños deben ser extraídos previamente, con las pinzas o manualmente y los otros restos saldrán por la hemorragia y por el lavado intenso y enérgico del agua a la presión adecuada. Es muy importante en este paso garantizar la perfecta higiene de la herida. Si la hemorragia persiste ya no hay inconveniente en realizar una presión digital sobre la misma, durante el tiempo necesario hasta que cese la misma, suele ser de 1 a 3 minutos.

Tras las maniobras realizadas ya se puede tapar la herida y por comodidad, si es en un miembro que lo permita, hacer un vendaje es lo ideal.

Primero se aplica el apósito, que puede ser una sola gasa sujeta con esparadrapo, y encima la venda que trata de fijar el primer apósito y permitir la movilidad del miembro afectado.

Si la travesía dura varios días, todos ellos se debe cambiar el vendaje y el apósito. Se debe revisar la herida, volver a limpiar sus bordes y zonas adyacentes. Si no hay suero, se puede usar agua del mar, y después proceder al secado de la herida con gasas estériles, o si no tenemos dejar que se seque al aire, y después volver a poner apósito y vendaje limpios.

Para el dolor Paracetamol o Metamizol magnésico (Nolotil), según la intensidad del mismo.

Dr. S. Giménez Artieda